3 maneras de abordar un proyecto de Experiencia de Empleado

 

El activo más importante que tiene una organización son las personas que la componen, su talento, es lo que marca la diferencia entre las organizaciones.

 

Por ello los lideres han comprendido que la mejor forma de conseguir los objetivos estratégicos de sus organizaciones es poniendo a las personas en el centro del negocio, mejorando la Experiencia de los Empleados (EX):

 

 

La experiencia del empleado (EX) podemos definirla como la suma de las emociones que un empleado experimenta en todas las iteraciones que tiene con la organización, desde el primer contacto (antes de ser parte de la misma) hasta su desvinculación.

 

 

Sin embargo, habiendo consenso en que el futuro de las organizaciones depende de ser capaces de conseguir el compromiso de las personas que las componen y que esto solo se consigue ofreciendo una muy buena EX, a veces resulta complicado iniciar un proyecto de mejora de la EX por su amplitud y por no saber cómo abordarlo.

 

Por mi experiencia hay tres formas de abordar un proyecto de EX:




1.    Rediseñar la experiencia

 

Rediseñar la experiencia de un punto de contacto concreto, como puede ser el onbording o el proceso de evaluación del desempeño. Se trata de escuchar a los empleados, entender cuáles son las iteraciones con la organización que les generan emociones negativas y co-crear conjuntamente una nueva EX.

 

En muchas ocasiones esta es la mejor forma de abordar un proyecto de EX cuando va a acompañado de un proyecto de implantación de un nuevo software de RRHH. La organización decide digitalizar la función de RRHH, mediante la implantación de un software de RRHH y es el momento ideal para redefinir conjuntamente con los empleados aquellos procesos que posteriormente serán soportados por el nuevo software.

 

2.    Identificar arquetipos

 

Un arquetipo es una caracterización de patrones de comportamiento de un grupo de personas.

 

En esa caracterización pueden influir circunstancias culturales o personales(transitorias), por lo que su vigencia suele ser de 3-4 años.

 

En un ejercicio de arquetipos, se muestran los rasgos más diferenciales de cada grupo, para entender sus motivaciones y expectativas, aunque no todos muestren en el mismo grado.

 

Se usan para ampliar la visón de los empleados (más allá de las categorías), para diseñar actuaciones más transversales, en base al comportamiento, lo que facilita su adopción.

 

La identificación de arquetipos es una buena forma de iniciar un proyecto de EX cuando somos conscientes de la necesidad de terminar en la organización con las políticas de café para todos, ya que hemos identificado distintos colectivos, con distintas necesidades y muy distintas EX.

 

 

3.    Medir la experiencia

 

Solo se puede mejorar lo que se mide, por ello medir la EX es fundamental en cualquier proyecto que tenga por objetivo su mejora. En los dos enfoques anteriores, también será necesario medir la EX a lo largo del tiempo, pudiendo ver que impacto tienen en tiempo real las medidas que adoptamos para poder ir corrigiendo y mejorando la EX.

 

En este enfoque, abordaremos el proyecto de mejora de la EX desde la implantación de sistemas de Voz del Empleado, que nos van a permitir detectar dónde están los puntos de dolor y marcarnos con ello la hoja de ruta que tiene que tener nuestro proyecto de EX.

 

Este enfoque es muy recomendado, cuando no tengamos claramente identificados cuales son los puntos de dolor o los colectivos que peores emociones están sintiendo en su relación con la organización.


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